CON LA CABEZA A PÁJAROS. ASPECTO LÚDICO DE LA ENSEÑANZA

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CON LA CABEZA A PÁJAROS. ASPECTO LÚDICO DE LA ENSEÑANZA
García-Giralda Bueno, Mª L
En Lecturas para Fecundar el Futuro
ISSN: 0210-0630
Cuadernos de Pedagogía, nº 317, octubre de 2002. (CD-ROM CISSPRAXIS S.A. D.L.: SS-1303/01)



Propuesta didáctica sobre el libro titulado Con la Cabeza a pájaros, de José Antonio del Cañizo.
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
Autor: José Antonio del Cañizo
Título: Con la cabeza a pájaros
Edición: Ediciones S.M., 1988
Colección: El Barco De Vapor
Materias: Relación puer-senex. Soledad y abandono de los ancianos
Edad: A partir de 9 años

SÍNTESIS ARGUMENTAL
Julia y su hermano Trompo tienen un abuelo muy especial: Nicomedes, famoso personaje de los cuentos de Cañizo, que es un anciano entrañable con una mente prodigiosa, a quien los niños siempre tienen ganas de visitar. Con él lo pasan, incluso, mejor que con sus amigos. A su alrededor todo puede suceder gracias a la prodigiosa imaginación que ha ido desarrollando a través de los años, especialmente los últimos, que pasa en la residencia de ancianos.
Los protagonistas aparecen envueltos en unas aventuras extraordinarias que sólo ocurren cuando los tres están juntos. Cosas increíbles, como las sillas capaces de crecer; la comunicación con un ahogado que vive feliz en el fondo del mar; una fantástica excursión a la nieve; la zambullida en los cuadros del Museo del Prado; y hasta la apasionante correspondencia con un náufrago gracias a una simple botella que flota en el madrileño estanque de El Retiro.
Con la cabeza a pájaros, último capítulo del libro, resulta ser un canto a la libertad del ensueño y de la imaginación donde Nicomedes pone de manifiesto que todas las cosas son susceptibles de magia. Así, a través de los vuelos de su antiguo y querido pajarillo Marco Polo, a quien un día concedió la libertad, el anciano sedentario tiene acceso a toda la belleza del mundo.

VALORACIÓN CRÍTICA
Un año después de su publicación, Con la cabeza a pájaros, fue incluida en la Selección Mundial The White Ravens. Es una obra, simpática, entretenida y desenfadada, que alberga los dibujos de Federico Delicado entre los diez capítulos que la componen.
El libro termina de la misma forma que empieza, bastante alejado de los ámbitos de la lógica. Pero como el mundo real es la base de la obra literaria, los lugares donde se desarrolla la acción no son vagos o imprecisos: el asilo donde vive el abuelo Nicomedes, el Museo del Prado, el parque del Retiro, el Rastro, la estación de trenes y el puerto de Málaga. El autor cuenta con el realismo como componente básico ya que lo fantástico debe enraizarse en lo cotidiano para que el lector lo pueda hacer suyo. Tomando, por ejemplo, como punto de referencia unas sillas hechas con madera de chopo, el escritor (como ingeniero agrónomo que es) ha tenido en cuenta que los árboles salicíneos poseen una especial vitalidad; después de talados, puede bastar a veces la mera proximidad de humedad para que les surjan brotes, y acusen el movimiento de la savia.
Sin necesidad de moverse de su habitación y rodeado de un montón de trastos, el abuelo puede conseguir las cosas más increíbles viajando con sus nietos a través del país de las palabras. Pero Nicomedes, además de imaginativo y generoso, como muchos de los personajes de Cañizo, es también bastante caótico, tanto como la metodología que utiliza su creador a la hora de escribir. De repente, una idea le atrae y configura el argumento, utilizando el caos y el sinsentido para divertir, emocionar, hacer pensar y aficionar a la literatura mientras los niños disfrutan leyendo.
José Antonio del Cañizo concede a sus personajes ingeniosos, divertidos, traviesos, vitales e incansables, características tanto fantásticas como humanas. Ellos son capaces de vivir aventuras extraordinarias pero no están libres de equivocaciones, como pasa con Trompo, o de ponerse colorados por la timidez, como le sucede a Juli. Sin embargo, a pesar de sus defectos, hay que reconocer su bien desarrollado sentido del gusto, especialmente para la pintura, disfrutar del aire puro y pasear por el parque.
A través de ellos el autor deja entrever algunos de los problemas actuales de nuestra sociedad: el abandono, la soledad, la precariedad económica a la que se ven sometidos los asilos, la despreocupación de los padres por los hijos y la telefilia. El resultado es un libro humorístico, divertido, fantástico, basado en la clásica relación puer-senex, donde el anciano es algo más que un abuelo.

PROPUESTAS DIDÁCTICAS
1. Previa explicación, el profesor propondrá la visita a un museo. Cada niño tendrá que documentarse sobre un pintor, la época en la que vivió, etc. Luego se hará la visita al museo donde cada cual podrá introducirse con la imaginación en los cuadros del autor que haya elegido, entrando a formar parte de ellos. El ejercicio se puede hacer de forma individual o en grupo.
2. Confeccionar un álbum con fotografías y cosas de los abuelos
3. Hacer una fiesta de disfraces relacionados con este libro y premiar al que resulte más original. Los disfraces (hechos de papel o materiales sencillos) se podrían confeccionar en clase con el fin de que sean los niños quienes tengan que usar su imaginación.
4. Inventar un personaje y hacer un dibujo de él (un náufrago, un escalador perdido en una montaña, un explorador de África, un astronauta que acaba de llegar a Marte, un amigo que se ha ido a vivir a otra ciudad o a otro país, etc.). Cada niño será libre de elegir su interlocutor y mantener una conversación telefónica con él.
5. Visitar una residencia de ancianos y hacer una redacción sobre este tema.
6. Jugar al amigo invisible. Mediante un sorteo secreto se asignará un amigo a cada alumno. El juego consiste en descubrir quién es, teniendo en cuenta que sólo se tiene acceso a las pistas que vaya enviando el amigo invisible durante una semana, por ejemplo.
7. Ir de excursión a la nieve, a un parque, a un lago... y disfrutar de la naturaleza.

Lecturas para fecundar el futuro